TDAH: Cuando el control de la atención y la impulsividad fallan
Para las familias con niños con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), las problemáticas giran en torno a la dificultad de mantener la atención y la gestión de la energía.
Problemas Ejecutivos: La dificultad no es «querer» prestar atención, sino poder hacerlo. Esto se traduce en desorganización, olvidos constantes de materiales o tareas, y dificultad para completar proyectos a largo plazo.
Impulsividad y Riesgo: La impulsividad puede llevar a interrupciones, respuestas precipitadas y dificultades en las relaciones sociales, ya que a menudo actúan antes de pensar en las consecuencias.
TEA: La sobrecarga sensorial y las barreras de comunicación social
En el Trastorno del Espectro Autista (TEA), las problemáticas se manifiestan en la interacción social y el procesamiento sensorial:
Hipersensibilidad: Las luces, los ruidos o las texturas pueden ser percibidos de manera mucho más intensa, llevando a la sobrecarga sensorial y al colapso emocional.
Dificultades de Interacción: Entender las claves no verbales (gestos, tono de voz) y las sutilezas sociales supone una barrera significativa, haciendo que las interacciones sean fuentes de ansiedad y confusión.


